Duplicó la facturación. Su academia, su web y su base de datos vivían en herramientas distintas. Movimos todo a una sola plataforma, con su agente adentro. Un lugar en vez de cinco, y la facturación al doble.
La evolución de convertir el caos en sistemas.
Antes de vender este sistema, lo necesitábamos para nosotros. Cansados de depender de setters inconstantes, creamos a Ann. Cuando vimos que nuestra agenda se llenaba sola y centralizamos todo en una herramienta, decidimos abrirlo al mercado.
Le insertamos una web con un agente de IA entrenado para filtrar curiosos y convertir visitas en citas reales. El mes que implementamos el sistema, su facturación hizo un x11.
Centralizó sus verticales de Real Estate, Comex y Textil bajo una sola infraestructura. Resultado: Pasó de 0 a 30k seguidores y logró ventas High-Ticket automatizadas en 3 industrias simultáneamente. Del caos operativo a un ecosistema escalable.
Automatizó la venta de su formación de edición, liberando tiempo para crear mejor contenido y escalar sus alumnos sin aumentar carga operativa.
Un desafío técnico. Instalación completa del ecosistema en solo 12 días. A las 48hs de encender el "switch", su IA ya enviaba audios nativos con su voz, cualificando leads, mientras él recuperó su tiempo.
"Mi negocio pasó de depender 100% de mi presencia a facturar en piloto automático. Ahora soy dueño del sistema, no empleado de él."
Hacerlo Realidad ➜La mayoría de lo que hoy se vende como inteligencia artificial son piezas sueltas: un bot de plantilla por un lado, una automatización por otro, una agencia que instala y desaparece. Algunas de esas herramientas se rompen al mes. Otras funcionan, pero te cobran por cada contacto: cuanto más crece tu negocio, más pagas por lo mismo. Y en los dos casos nadie lo mide, y lo que no se mide no se puede mejorar.
Ann IA existe para lo contrario. Construimos un sistema completo —agentes que atienden en tu voz, procesos escritos, una plataforma donde todo queda registrado— y lo medimos desde el primer día, para que cada mes funcione mejor que el anterior.
Lo que se mide se mejora. Y lo que se mejora, escala.
Clases en vivo, el método completo y la comunidad donde se arma todo: marca, contenido, agentes, automatizaciones, prospección y ventas.
Entrar a Labs →Lo diseñamos, lo instalamos y lo medimos en tu negocio, con agentes que hablan con tu voz. Funciona para ofertas high ticket y low ticket, en evergreen o en lanzamientos.
Ver el servicio →Contactos, agenda, agentes, embudos y ventas en un solo lugar, sin saltar de una herramienta a otra.
Ver System →+105.000 mensajes respondidos por agentes.
En la voz de cada negocio, en WhatsApp, Instagram y Facebook. Los cuenta la plataforma, no nosotros.
Ahora mismo, los agentes siguen respondiendo.
Atienden a toda hora.
De noche, los fines de semana y los feriados, el agente responde, califica y agenda en la voz de cada negocio.
De la primera consulta a la cita agendada.
Una conversación real, sin nadie del otro lado. El agente pregunta, entiende el caso y propone. La persona rechaza cuatro horarios, el agente sigue proponiendo hasta que agenda, y una hora antes le recuerda la sesión.
Procesos escritos, no improvisados.
Cada agente sale de un método documentado. El mismo que se enseña en Labs.
Landings, agentes y procesos, instalados y en uso.
Negocios reales que hoy atienden, agendan y venden con su propio sistema.
Duplicó la facturación. Su academia, su web y su base de datos vivían en herramientas distintas. Movimos todo a una sola plataforma, con su agente adentro. Un lugar en vez de cinco, y la facturación al doble.
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Todos funcionan sobre la misma infraestructura: el mismo sistema, adaptado a negocios muy distintos.
Somos nuestro primer caso de éxito. Todo nuestro proceso está automatizado, desde que alguien nos conoce hasta el onboarding: los agentes atienden, califican, agendan, hacen el seguimiento y le dan la bienvenida a cada cliente nuevo. Lo construimos porque nos cansamos de depender de setters que un mes están y al otro no.
Un ingeniero de Kodak inventa la primera cámara digital.
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Kodak se declara en quiebra.
La herramienta nunca fue el problema. La diferencia la hace quien la usa primero a su favor.